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AEROPUERTOS



Resumen Ejecutivo

El modo aéreo es vital para un país extenso como Argentina (octavo del mundo en superficie). Sin embargo, 8.750.000 habitantes carecen de aeropuerto en su región. El transporte aeronáutico tiene escaso desarrollo en nuestro país, por carencia de políticas coherentes en la materia: el Estado hace lo que no debe (ser propietario y administrador de líneas aéreas) y desatiende su rol esencial: dotar al país de una red de aeropuertos que, por ser bienes públicos, deben ser provistos por el Estado, aunque sean construidos y operados por concesionarios privados. El rol del Estado no es hacer un poco mejor o un poco peor lo mismo que hacen los particulares, sino hacer lo que los particulares no pueden hacer. (J.M.Keynes)

Argentina necesita urgentemente 50 aeropuertos que pueden costearse con el déficit de Aerolíneas Argentinas de un año y medio. Es así; un aeropuerto moderno como el de Calafate o Ushuaia cuesta 20 millones de dólares y Aerolíneas pierde 2 millones de dólares diarios. Cada diez días, su déficit se come un aeropuerto íntegramente equipado con la tecnología más sofisticada.

La política correcta es que el Estado asegure la infraestructura y brinde un mercado competitivo a las aerolíneas privadas garantizándoles libertad de acceso, de tarifas, frecuencias e itinerarios.

Es indispensable dar a la población acceso universal a la infraestructura aeroportuaria. Sin aeropuertos no puede haber vuelos. Y sin densidad de vuelos el sistema en su conjunto se torna inviable



1. Una política aérea equivocada

El modo aéreo tiene una enorme importancia para el transporte de pasajeros, en un país de grandes distancias como el nuestro. La política que hoy se sigue, es completamente equivocada. El Estado se ocupa de lo que no debería: operar compañías como Aerolíneas y Austral a las que destina cuantiosos recursos fiscales  para prestar un servicio deficiente y fuertemente deficitario. En cambio  no se ocupa del que debería ser su rol principal: proveer infraestructura aeroportuaria Siglo XXI a todas las regiones del país y ayudar a generar así un formidable crecimiento del tráfico aéreo que sólo se logrará cuando terminen los privilegios casi monopólicos de Aerolíneas y se consagre libertad de cielos tanto en materia de itinerarios, tarifas y frecuencias. Sólo la libertad de acceso a los mercados puede asegurar un crecimiento vigoroso del servicio aéreo, tal como ha ocurrido con el transporte automotor de pasajeros de larga distancia, que vincula todo el territorio y transporta 65 millones de pasajeros por año.

Decía Keynes que el rol del Estado no es hacer un poco mejor o un poco peor lo mismo que hacen los particulares, sino hacer las cosas que los particulares no pueden hacer. Los particulares pueden crear empresas aéreas y brindar el servicio sin necesidad de aportes del Estado como lo demuestran las empresas privadas que hoy operan en nuestro país. Lo que no pueden hacer es decolar y aterrizar los aviones sin aeropuertos. Es allí donde el rol del Estado es indispensable. Los aeropuertos son equipamientos públicos que el mercado no provee en forma espontánea. Es necesaria una decisión previa del Estado aun cuando la construcción y operación quede  a cargo de la actividad privada. Pero siempre la decisión de proveer aeropuertos es, inexcusablemente, del Estado.

La realidad demuestra que sería mucho más barato construir aeropuertos que seguir afrontando el déficit inmanejable de Aerolíneas y Austral. Un aeropuerto internacional similar a Calafate o Ushuaia, con pistas adecuadas para el desplazamiento de aviones grandes tipo Boeing 737, provisto de la mejor tecnología de aproximación para el aterrizaje y dotado de todas las instalaciones para el confort de los pasajeros, incluidas las mangas para el abordaje directo de las aeronaves, asciende a 20 millones de dólares. El déficit diario de dos millones de dólares de Aerolíneas Argentinas, se come un aeropuerto internacional cada diez días. El informe de la Auditoría General de la Nación aprobado el 5 de noviembre de 2014 muestra que el déficit de 2011 y primer semestre de 2012 alcanza a 984 millones de dólares, que sería suficiente para construir 50 aeropuertos  indispensables para dar conectividad aérea a 8.750.000 habitantes que, al día de hoy, carecen de servicio aeroportuario en su región.


 2. Prefactibilidad de la Red Federal de Aeropuertos

En 2003, dentro del programa de Metas 2010, se contrató a un grupo de especialistas para diseñar la Red Federal de Aeropuertos. El equipo estuvo integrado por Alejandro Castro Almeyra, Daniel Hernández, Alejandro Jorge, Horacio Orefice y Juan Carlos Sabaté.
 
El estudio tenía dos objetivos: primero, hacer un diagnóstico de las necesidades prioritarias de aeropuertos en todo el país, tomando como base la importancia de la población en la propia localidad y en un área de influencia de 85 km a la redonda.
 
En segundo lugar, estudiar la construcción de aeropuertos en ciudades que si bien no alcanzaban los 20.000 habitantes, correspondían a zonas de interés turístico o se encontraban en zonas de alto crecimiento demográfico.
 
Detengámonos un momento en el turismo. Hay una coincidencia entre todos los gobiernos a la hora de señalar la importancia de promover y estimular esta actividad. Para ello es esencial contar con transporte eficiente y seguro. Por eso nuestras metas incluyen la Red de Autopistas, que vincula los principales parques nacionales. Las autopistas deben ser complementadas con los aeropuertos, que permiten transportar pasajeros tres veces más rápido que los trenes de alta velocidad y a un costo sensiblemente inferior.
 
La experiencia de El Calafate es harto elocuente: la construcción de un moderno aeropuerto ha significado un extraordinario crecimiento del turismo volcado al Glaciar Perito Moreno. Entre 2000 y 2002 la cantidad de pasajeros pasó de 4.621 a 123.544, lo que representa un crecimiento del 2.673%.


3. Primera etapa: construir 25 nuevos aeropuertos

En el cuadro que sigue  está la nómina, correspondiente a una primera etapa, de 25 ciudades que carecen de  aeropuertos  operables comercialmente por servicios aéreos regulares.


 3

  * Ordenadas por volumen de habitantes en el área de influencia.   
  (1) Corresponde a El Dorado, principal localidad atendida con 48.000 habitantes.   

4. La Red Federal de Aeropuertos

CÓMO SERÁN LOS FUTUROS AEROPUERTOS

El Plan Federal de Aeropuertos plantea construir 50 aeropuertos  nuevos  y remodelar otros 49, en diversas regiones del país, para dar servicio a 8.780.000 habitantes.

Los edificios serán de dos plantas y estarán equipados con mangas móviles de ascenso y descenso  de pasajeros a los aviones, ingreso vehicular con sistema de control y playas de estacionamiento. Habrá una clara diferenciación de los sectores de salidas y arribos de pasajeros.

El hall de salidas presentará en el sector de check-in una distribución que permitirá dar rápida atención e informes. También se dispondrá del control de equipaje no acompañado a través de rayos-x, para extremar la seguridad.

En un hall contiguo se generará el lugar de espera, con confitería o café al paso y acceso al pre-embarque, donde se controlará al pasajero y su equipaje de mano, mediante equipos de rayos-x y scanners.

El hall de arribos presentará una amplia recepción vidriada con puertas de egreso. El hall público contará con stands comerciales y/o de servicios varios.

En un área restringida se encontrarán las oficinas de control de equipajes, aduana, migraciones, sanidad, seguridad y operaciones del aeropuerto.

El edificio, acorde a la arquitectura moderna, será funcional y a la vez cómodo para los viajeros y acompañantes, contará con equipamiento integral de aire acondicionado frío/calor y brindará niveles de seguridad adecuados a su categoría.

Y lo fundamental es que estos aeropuertos contarán con radio-ayudas de última generación, que los harán operables tanto de día como de noche y aun en condiciones meteorológicas marginales. Los servicios de extinción de incendio y la estación sanitaria, serán de alta complejidad, como lo determinan los estándares internacionales.

El costo actualizado de un aeropuerto de estas características se estima en US$ 20 millones a valores de julio/2014.


5. Federalismo y descentralización

El Plan Federal de Aeropuertos dotará a 8.780.000 habitantes de un servicio aeroportuario de primera categoría.

  • Integrará todo el territorio nacional.
  • Promoverá el turismo.
  • Servirá a las regiones con un criterio federal.
  • Permitirá la generación de una red integrada de vuelos entre las distintas regiones, sin pasar por Buenos Aires.


6. Un servicio aeroportuario pujante

Nuestros gobernantes  deberían asumir que la mejor forma de asegurar que el país disponga de un servicio aeroportuario pujante, es facilitando a toda la población el acceso a una red de aeropuertos amplia, eficiente y segura. Sin aeropuertos no puede haber vuelos. Y sin densidad de vuelos el sistema  en su conjunto se vuelve escasamente rentable. Es como si tuviéramos un servicio telefónico con un puñado de líneas. Aun los que lo tienen no lograrían utilidad alguna porque no se podrían comunicar con el resto de la población. La potencialidad de todos los servicios públicos que funcionan en red como la telefonía y el transporte, requieren redes integrales que den lugar a sistemas universales que permitan generar un mercado de escala rentable. La actividad aérea no escapa a esta regla básica.


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ESTATIZAR AEROLÍNEAS ARGENTINAS

por Guillermo Laura, Presidente de la Fundación Metas Siglo XXI.
Setiembre 2008

Aeropuertos, no líneas estatales.
Publicado en Diario LA NACION - Argentina 04-09-08.

Estatizar Aerolíneas Argentinas implica –sí o sí- hacerse cargo del pasivo de US$ 890.- millones.  Se diga o no en la ley.  La compra del paquete accionario abarca necesariamente el activo y el pasivo.  La única forma de desglosar el pasivo es la quiebra.  El Juez vende los activos y paga a los acreedores con el producto del remate hasta lo que alcance.  En realidad, el único activo son las rutas aéreas que revierten al Estado con la quiebra sin poner un peso.  Pagar US$ 890 millones por lo que es propiedad del Estado es un desatino.  Si se quisiera favorecer al personal de A.A. sería preferible distribuir los US$ 890 Millones entre los empleados que regalarlos a la empresa extranjera responsable del vaciamiento de A.A.. En esta opción, le tocaría a cada empleado 100.000 dólares contantes y sonantes ¿Porqué no se consulta a los 9.000 empleados a ver qué prefieren?.

El caso A.A. desnuda la carencia de una política aérea que debe empezar por los cimientos.  O sea por la infraestructura.  Argentina es un país sin aeropuertos.  En 287 ciudades hay apenas 36 aeropuertos operables comercialmente. El 88 % de las ciudades carecen de aeropuertos.  Son muchos millones de argentinos que no pueden acceder al servicio.  La carencia de mercado debilita a la industria aérea y le quita escala impidiendo la rentabilidad.

Una verdadera política aérea debe empezar por los aeropuertos. Hay que construir 50 aeropuertos modernos con equipamiento de última generación.  El costo de cada uno es de apenas US$ 17 millones.  Nos referimos a aeropuertos de la calidad y tecnología de Merlo (San Luis); Calafate (Santa Cruz); Ushuaia (Tierra del Fuego); o, inclusive, Punta del Este.  O sea que si el Estado se ahorra el pasivo de AA (US$ 890 Millones ) con esos mismos recursos puede construir 50 aeropuertos que incorporan al mercado aéreo a 8,7 millones de argentinos.  Señalamos que ciudades de la importancia de Pergamino (Buenos Aires); Venado Tuerto (Santa Fe); Rafaela (Santa Fe); San Francisco (Córdoba); Oberá (Misiones); Concepción (Tucumán); Oran y Metan (Salta), Charata (Chaco); Frias (Santiago del Estero) y otras 239 ciudades carecen de aeropuertos. 50 aeropuertos permiten dar servicio a 8,7 millones de argentinos. Cfr.: Abundancia de lo Indispensable para Todos, pág. 241 y ss. escrito en colaboración con Adolfo Sturzenegger, Editorial Pearson.

¿Cómo vamos a descentralizar al país y desarrollar el interior profundo sin transporte moderno?.

Con respecto a los aviones tenemos que gritar –como en el Himno Nacional- tres veces Libertad: Libertad de cielos; Libertad de itinerarios y Libertad de tarifas.  Esto provocará una eclosión de la actividad aérea como ocurre con los ómnibus que llevan 60 millones de pasajeros/año en larga distancia, mientras que los aviones llevan un raquítico 10 % (6 millones).
 
El rol del Estado no está en los aviones sino en los aeropuertos y en el ejercicio del poder de policía para garantizar la seguridad.  
 
Argentina es un país sin infraestructura. El transporte es una verdadera trilogía del subdesarrollo:
 
Trenes sin vías (el Libertador a Posadas); 8 millones de autos sin autopistas y aviones sin aeropuertos.

Debemos cambiar el diagnóstico.  No hay problemas difíciles. Sólo problemas mal planteados. Como decía Einstein: Si el problema está bien planteado la solución es obvia; si está mal planteado se torna insoluble.
 
Esto último es lo que nos  ocurre con el transporte en todos sus modos.



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LA NACIÓN - CARTA DE LOS LECTORES
Domingo 09 de noviembre de 2014 | Publicado en edición impresa,


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